Filosofía en Blade Runner

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Banda Sonora (Vangelis)


Como acto final de la asignatura Filosofía: retos éticos en el mundo globalizado realizada en la UNED Sénior de Sant Boi de Llobregat se organizó un cine fórum abierto a los alumnos de la UNED, amigos o compañeros.

El 25 de junio de 2017 hará 35 años que se estreno en USA (25/06/1982, en España 14/01/1983) la película Blade Runner. A la acogida fría por el público se le unió una crítica dividida y desconcertada ante la que con posterioridad se convertiría en uno de los iconos de la ciencia ficción. Demasiado lenta para un thriller policial, demasiado compleja para considerarla solo una simple película de androides… ¿Qué era Blade Runner?

Casi 35 años después, convertida ya en objeto de culto y a la espera del estreno de su secuela después del verano de 2017, nos continuamos preguntando ¿Qué es Blade Runner?.  ¿Qué nos propone? ¿Qué la hace tan inquietantemente presente?

Ni este escrito ni una tertulia de dos horas (como se constató en el cine fórum realizado) es suficiente para siquiera explicar o introducir el fenómeno Blade Runner. Dejando de lado la abundante literatura, bibliografía o documentales que ha generado, sólo el intentar explicar la relación con la novela de P.K. Dick en la que se inspira el guión ya merecería ser objeto de un largo y exhaustivo estudio. La discusión no es la tópica e insulsa oposición novela vs película. Como en el caso de Apocalipsis now y el Corazón de las Tinieblas, entre película y novela se establece una relación de contigüidad, de semejanza (que en ningún caso obliga a la subordinación o dependencia) y que posibilita que cada formato proponga universos propios o mantenga sus particularidades.

Valga como esbozo esquemático esta tabla de la compleja trama de temáticas que se despliegan entre la novela y la película

 

Temáticas comunes Blade Runner

temáticas más relevantes

¿Sueñan los androides con ovejas electricas?

temáticas más relevantes

 

·         El futuro de la tierra, la superpoblación el cambio climático

·         La conquista del espacio

·         Refugiados

·         Ingeniería genética (humana y animal) – eugenésia

·         Androides biológicos (no mecánicos)

·         Sentimientos o empatía entre humanos o animales de compañía

 

·         Tema central película: el tiempo

·         Especialmente, el tiempo vital

·         Perspectiva de la muerte – Ser a la muerte

·         Búsqueda de la inmortalidad o aceptación de la finitud?

·         La muerte de Dios

·         Es el propio Rick Deckard un replicante?

 

·         Tema central novela: Suplantación humanos por androides (Deshumanización)

·         Kippel (entropía)

·         Máquinas de empatía

·         Sentido del humor

Pese a compartir temáticas película y novela despliegan la relevancia de sus núcleos de forma diferenciada. Tal y como se ha apuntado en el inicio, dada la complejidad y las circunstancias limitaremos el presente escrito a la exposición de una interpretación nietzscheana del personaje de Roy Batty, en la línea de fundamentar como temática central de la película: el tiempo vital (ser a la muerte).

Filosofia de la muerte en Roy Batty (entre el dasein y el sobrehombre)

Una primera aproximación al personaje de Roy Batty podría ser en términos del Dasein heideggeriano. Un ser arrojado al mundo que se enfrenta al horror y la angustia de saberse limitado, un ser a la muerte que no entiende la magnitud del sinsentido del ser y que hasta la última escena parece no entender la vida autentica. Con esta interpretación el tema de la temporalidad como esencia del ser de Blade Runner quedaría garantizado aunque obviaríamos elementos escénicos fundamentales.

tyrellEl lema de la Tyrell Corp. “Más humanos que los humanos” recuerda sin duda alguna a Nietzsche y su Humano, demasiado humano, tras esta pista parece más interesante desarrollar una evolución del nexus-7 Roy en términos nietzscheanos.

Del Camello al surgimiento de la Voluntad de Poder:

En un tiempo previo al desarrollo de la acción de la película adviene en desvelamiento de la finitud. Roy se hace consciente de la limitación temporal de su vida y no se resigna a la aceptación de ser un ser a la muerte. Frente a su condición de camello surge aquí la voluntad de poder dar respuesta a sus aspiraciones y el motivo que lo hará viajar a la tierra. Roy ha transformado su espíritu de camello en un león.

Sobre-hombre o super-hombre y el último hombre

Yo os enseño el superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis hecho para superarlo? Todos los seres han creado hasta ahora algo por encima de sí mismos: ¿y queréis ser vosotros el reflujo de ese gran flujo y retroceder al animal más bien que superar al hombre? ¿Qué es el mono para el hombre? Una irrisión o una vergüenza dolorosa. Y justo eso es lo que el hombre debe ser para el superhombre: una irrisión o una vergüenza dolorosa (3, Prólogo de Zaratrustra)

La tentación de interpretar al nexus-7 Roy Batty como un super-hombre es proporcional al uso desmedido que se hace de la traducción de Übermensch como super-hombre. Sin duda no faltan argumentos ni escenas donde Roy rebosa todos los atributos físicos y de conducta más relucientes del super-hombre: fuerza (puño), agilidad (salto final), resistencia, inteligencia social (líder), inteligencia cálculo (partida de ajedrez), la falta de compasión o empatia,  la crueldad, el uso de la violencia y el desprecio por los débiles.

“Ni la comodidad, ni el bienestar material, ni la riqueza, ni el poder en el sentido tradicional constituyen los objetivos del superhombre.”… Pero esto es solo su forma de león que tanto enfatizo el pensamiento nacionalsocialista.  El superhombre supera su condición de camello de carga y se convierte león destructor, consecutivamente, el león de afrontar su destino y su propia superación. Parece pues oportuno hacer un paso más allá de ese super-hombre (posthumano – centrado más en la biología o temas cuantitativos) ya que el nexus-7 camina en la senda metafísica de aquel al que Nietzsche llama “el más feo de los hombre”, el asesino de Dios.

¡Ante Dios! – ¡Mas ahora ese Dios ha muerto! Vosotros hombres superiores, ese Dios era vuestro máximo peligro. Sólo desde que él yace en la tumba habéis vuelto vosotros a resucitar. Sólo ahora llega el gran mediodía, sólo ahora se convierte el hombre superior – ¡en señor! ¿Habéis entendido esta palabra, oh hermanos míos? Estáis asustados: ¿sienten vértigo vuestros corazones? ¿Veis abrirse aquí para vosotros el abismo? ¿Os ladra aquí el perro infernal? ¡Bien! ¡Adelante! ¡Vosotros hombres superiores! Ahora es cuando gira la montaña del futuro humano. Dios ha muerto: ahora nosotros queremos – que viva el superhombre. (Así habló Zaratustra – Del hombre superior, 2)

La Muerte del Demiurgo (creador físico)

El demiurgo es un ser que se encarga de, según la descripción que hace de él Platón en el Timeo, organizar la materia caótica del cosmos. Viendo las ideas eternas intenta obrar o hacer (físicamente) un mundo sensible a imagen y semejanza de las ideas.  Este demiurgo o dios menor, es encarnado en la película por viejo genetista de ojos sintéticos, un oriental llamado Hannibal Chew al que Roy y Leo visitan. Sin poder constatar la muerte efectiva del genetista, ya que solo en parte satisface las demandas de Roy, la escena es la antesala del gran crimen: la muerte del demiurgo o dios menor, responsable físico, profetiza la muerte del dios intelectual.

La Muerte de Dios (creador intelectual):

Sin duda alguna, la escena más inquieta y sobrecogedora es la de Roy, después de haber llamarlo padre y discutir con él cuestiones genéticas, coge con sus manos las mejillas de Dr. Eldon Tyrell y lo besa en la boca mientras le hunde los ojos con sus pulgares hasta matarlo.  La muerte del Padre, la muerte de dios…

Dios ha muerto pronunció Hegel y Nietzsche no los recuerda, Dios ha muerto y lo hemos matado nosotros… Se reproduce a continuación “El Discurso del Loco” es un fragmento de la obra de Nietzsche La Gaya Ciencia escrita en 1882. Aforismo número 125

El loco.-¿No habéis oído hablar de ese loco que encendió un farol en pleno día y corrió al mercado gritando sin cesar: «¡Busco a Dios!, ¡Busco a Dios!».

Como precisamente estaban allí reunidos muchos que no creían en Dios, sus gritos provocaron enormes risotadas.

¿Es que se te ha perdido?, decía uno. ¿Se ha perdido como un niño pequeño?, decía otro. ¿O se ha escondido? ¿Tiene miedo de nosotros? ¿Se habrá embarcado? ¿Habrá emigrado? -así gritaban y reían todos alborotadamente.

El loco saltó en medio de ellos y los traspasó con su mirada.

«¿Que a dónde se ha ido Dios? -exclamó-, os lo voy a decir. Lo hemos matado: ¡vosotros y yo! Todos somos sus asesinos. Pero ¿cómo hemos podido hacerlo? ¿Cómo hemos podido bebernos el mar? ¿Quién nos prestó la esponja para borrar el horizonte? ¿Qué hicimos, cuando desencadenamos la tierra de su sol? ¿Hacia dónde caminará ahora? ¿Hacia dónde iremos nosotros? ¿Lejos de todos los soles? ¿No nos caemos continuamente? ¿Hacia adelante, hacia atrás, hacia los lados, hacia todas partes? ¿Acaso hay todavía un arriba y un abajo? ¿No erramos como a través de una nada infinita? ¿No nos roza el soplo del espacio vacío? ¿No hace más frío? ¿No viene siempre noche y más noche? ¿No tenemos que encender faroles a mediodía? ¿No oímos todavía el ruido de los sepultureros que entierran a Dios? ¿No nos llega todavía ningún olor de la putrefacción divina? ¡También los dioses se descomponen! ¡Dios ha muerto! ¡Dios permanece muerto! !Y nosotros lo hemos matado! ¿Cómo podremos consolarnos, asesinos entre los asesinos? Lo más sagrado y poderoso que poseía hasta ahora el mundo se ha desangrado bajo nuestros cuchillos. ¿Quién nos lavará esa sangre? ¿Con qué agua podremos purificarnos? ¿Qué ritos expiatorios, qué juegos sagrados tendremos que inventar? ¿No es la grandeza de este acto demasiado grande para nosotros? ¿No tendremos que volvernos nosotros mismos dioses para parecer dignos de ellos? Nunca hubo un acto más grande y quien nazca después de nosotros formará parte, por mor de ese acto, de una historia más elevada que todas las historias que hubo nunca hasta ahora.»

Aquí, el loco se calló y volvió a mirar a su auditorio: también ellos callaban y lo miraban perplejos.

Finalmente, arrojó su farol al suelo, de tal modo que se rompió en pedazos y se apagó.

«Vengo demasiado pronto -dijo entonces-, todavía no ha llegado mi tiempo. Este enorme suceso todavía está en camino y no ha llegado hasta los oídos de los hombres. El rayo y el trueno necesitan tiempo, la luz de los astros necesita tiempo, los actos necesitan tiempo, incluso después de realizados, a fin de ser vistos y oídos. Este acto está todavía más lejos de ellos que las más lejanas estrellas y, sin embargo, son ellos los que lo han cometido.»

Todavía se cuenta que el loco entró aquel mismo día en varias iglesias y entonó en ellas su Requiem aeternam deo.

Una vez conducido al exterior e interpelado contestó siempre esta única frase:

« ¿Pues, qué son ahora ya estas iglesias, más que las tumbas y panteones de Dios?».

 El héroe trágico

La persecución de Rick Deckard parecían acentuar la visón de un super-hombre desbocado, un león de ansias ciegas de poder. Sediento de venganza por la muerte de Leo y Pris nada parecía anticipar una escena final sublime e inesperada. La aceptación de la finitud, el sentido de la vida vivida que Roy se reconoce a si mismo está lejos de una renuncia o abnegación. Solo una paloma blanca que Roy lleva en su mano parece anticipar la evolución: el león nihilista que huye del miedo ha quedado superado por la inocencia creadora y trágica del niño. Roy, como héroe trágico, se sabe y se siente único, sin miedo a su destino que reconoce también como único. Roy se ha transmutado en niño, la última de las figuras de la evolución del sobre-hombre: sin miedo, inocente, creativo… un verdadero héroe trágico nietzscheano…

¿Qué es lo que nos dice de sí mismo el artista trágico? ¿No nos muestra precisamente un estado de ánimo carente de miedo frente a lo terrible y problemático? Ese estado constituye en sí una aspiración elevada; quien lo conoce le tributa los máximos honores; lo transmite, tiene que transmitirlo, si es que se trata de un artista, de un genio de la comunicación. El estado victorioso que el artista elige y glorifica es la valentía y la libertad del sentimiento ante un enemigo poderoso, ante una desgracia sublime, ante un problema que horroriza. Ante la tragedia, lo que hay de guerrero en nuestra alma celebra sus saturnales. El individuo heroico, que está acostumbrado al dolor y que sale a su encuentro, ensalza con la tragedia su existencia. Sólo a él le ofrece el artista trágico la copa de esa crueldad tan dulce. (Ocaso de los ídolos – “Incursiones de un intempestivo”, 24)

Notas finales

  • Cabria analizar bajo la misma perspectiva a la figura del otro personaje central, Rick Dekcard, no deja de ser curioso que dos nexus-7 le salvan la vida y de uno de ellos enamora.
  • ¿Qué es lo que la hace envejecer bien como película o que la hace aún vigente? Contenido y forma. Respecto al contenido y los diferentes temas antes citados: ¿Proponía temas que hoy son presentes: el tiempo vital, futuro de la tierra, genética…?  En todo caso parece que lo inquietantemente presente de Blade Runner, en tanto película o novela, es que nos plantean una situación que denominaremos pre-distópica o pre-singular en tanto que tal situación anticipa o predispone el camino a una distopía o singularidad tecnológica.

 

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